Espárragos en salsa de almendras.


   Tenía un manojo de espárragos en la nevera que me sobraron de cuando hice el hojaldre de espárragos y gruyére y no sabía en qué emplearlo. Eran para mí sola, porque mis hijos no son muy verduleros así que los podía hacer a la plancha o emplearlos en alguna receta. Pero de pronto me vino el flash, unos espárragos en salsa, no estarían mal... pero ¿qué salsa? pues de almendras que me gusta mucho y no la hago casi nunca, así que estos esparraguitos han caído hoy para almorzar.

Casadielles express.


Llevaba algún tiempo sin prepararles algún dulce a mi amiga Mari Angeles y a su familia. Son una gente encantadora que les lleves lo que les lleves, te lo agradecen como si fuera maravilloso. Todo les gusta y le parece bien, así que cuando quiero probar una receta para el blog recurro a ellos para la degustación y ellos encantados claro, porque ¿a quién le amarga un dulce?

Mini calzone de pollo y verduras.

Esta semana, el reto del grupo de cocina era pizza. ¡Que alegría se ha llevado mi hijo! Se acabó lo "verde", pero como una es trabajosa de nacimiento, no quería hacer una pizza "normal" así que a ver que preparaba que le pudiera gustar a mi niño, porque pizza, si, pero con verde, ¡ni hablar!

Hojaldre de espárragos y gruyére.


Mi afición por el hojaldre es bien conocida, y aunque la mayoría de mis preparaciones con él, son dulces, he de reconocer que salado también es muy rico. Y prueba de ello es este hojaldre de espárragos que os servirá como entrante o picoteo en caso de visitas inesperadas por que en cuestión de veinte minutos tenéis un aperitivo de lujo.

Pastel de patata y berenjena.


   Esta receta me la ha pasado mi hermana. Es de la dieta Entulínea, por lo que es un plato bajo en grasas y calorías. Lleva poco tiempo hacerlo y está muy rico. La receta original lleva más cantidades, pero yo lo he hecho con menos cantidades y os dará para dos raciones, o para una si eres muy comilón.

Brownie de cereales.



No sabía que preparar esta semana para la comida familiar. Asuntos de trabajo me han tenido entretenida toda la semana y no había pensado nada, pero ayer, descubrí en la despensa un paquete de cereales rellenos de crema de cacao, que estaban sin empezar, señal de que a mi hijo no le hacía mucha gracia. 

Buñuelos de hojaldre.







    ¡Que me gusta el hojaldre! Me parece tan fácil de trabajar y está bueno con cualquier cosita... 

Estos "buñuelos" son en realidad porciones de hojaldre que al hornear se inflan. Son más ligeros que los fritos, claro que hay que rellenarlos, porque a secas son algo sosos, pero están tan buenos y te sacan de apuro en un rato si te aparecen invitados de improviso o si estás de antojo, porque los puedes rellenar de otras cosas, como mermelada, dulce de leche,  crema de cacao y por supuesto, si tienes tiempo para prepararla, con crema pastelera.