Mini quiches de puerros, calabacín y chorizo.


Estas mini quiches son una versión libre de la quiche Lorraine. En lugar de llevar bacon, le he puesto chorizo y así la he españolizado un poco. La verdad es que el cambio es increíblemente bueno. Yo soy más de chorizo que de bacon así que me ha encantado. Además he hecho dos versiones, con y sin base de masa quebrada y las dos están riquísimas.



Las que llevan masa quebrada tienen un bocado crujiente y las que no llevan base son un delicado y suave bocado similar a una tortilla. En ambos casos están de lujo, así que animaros a prepararlas.



INGREDIENTES:

1 lámina de masa quebrada o brisa.
2 puerros.
1 calabacín mediano.
3 huevos.
300 gr de leche evaporada.
50 gr de chorizo picado.
50 gr de queso rallado.
Sal y pimienta.

PREPARACIÓN:
Vamos a preparar las bases de las tartaletas forrando moldes metálicos o de silicona con discos de masa quebrada. Pinchamos y horneamos  a 180º unos diez minutos. Reservamos.
Usamos solo la parte blanca de los puerros que sofreiremos junto con medio calabacín en un sartén . Reservamos.
 El otro medio calabacín lo cortaremos a rodajas y lo doraremos ligeramente en la sartén donde hemos pochado las verduras.
Batimos los huevos con la leche evaporada y el queso rallado. Sazonamos con sal y pimienta y le agregamos las verduras pochadas que teníamos reservadas (sofrito de calabacín y puerros).
Vertemos sobre los moldes donde tenemos las bases de masa quebrada. También podemos hacerlos sin base de masa quebrada. Quedan muy bien también.
Colocamos por encima las rodajas de calabacín dorado y los taquitos de chorizo. Horneamos a 200º unos veinte minutos. Hasta que veamos que el relleno se ha cuajado.

También podemos hacerlo en un molde grande. El procedimiento es el mismo.




Preparamos las bases forrando unos moldes de tartaletas con discos de masa quebrada. Los horneamos un poquito para que la base esté crujiente y no se reblandezca.


Ya las tenemos casi hechas. Las reservamos unos minutos, mientras preparamos el relleno. Mientras dejad el horno encendido.


Sofreímos los puerros y el medio calabacín, todo picado unos minutos hasta que estén tiernos. Dejamos reservado.

En la misma sartén doramos las rodajas del medio calabacín que nos quedaba.

Y ahora batimos los huevos con la leche evaporada. Yo lo he hecho en thermomix, 30 segundos a velocidad 4. Se puede hacer igual con la batidora eléctrica.

Agregamos el queso rallado y las verduritas pochadas. Mezclamos de nuevo.

 Y vertemos la mezcla sobre las tartaletas. Yo  he hecho cuatro con base de masa quebrada y dos sin base. Colocamos las rodajas de calabacín y los taquitos de chorizo. Horneamos hasta que veamos que el relleno está cuajado. Unos veinte minutos, según cada horno.


   Mirad que pinta, se comen solas.


    Tienen un sabor delicioso. Le he dado cuatro a mi vecina y les ha encantado. Fijaros esta es de las que no lleva base. Quedan estupendas.



    Y esta si lleva masa quebrada, que  nos va a quedar crujiente.

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2 comentarios:

  1. Una idea estupenda el hacerlas individual, y con chorizo seguro que están de miedo. Besos!

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