Pumpkin Rolls (rollitos de calabaza)




 



   Este mes es más corto pero eso no evita que participe en el Asaltablogs.


  Como habréis observado, el último domingo de cada mes toca publicar la receta "robada" al blog asaltado. La culpable de esta maldad es Marga del blog Azafranes y Canelas que nos incita a entrar en el blog que, por sorteo, debe ser asaltado.


Es una dinámica divertida que nos hace conocer las cocinas de otros blogs y aprender recetas a veces tan sorprendentes como esta que os traigo hoy.

Porque el blog asaltado es el de Dulces Diabéticos donde su autora nos enseña a preparar deliciosos dulces sin azúcar.

Yo que soy golosa por naturaleza he disfrutado un montón paseando por su cocina. Aunque he de reconocer que no suelo usar edulcorantes, he aprendido mucho con las recetas que he encontrado, pero he de advertiros que la receta que yo he versionado lleva azúcar, así que debéis pasar por el blog Dulces Diabéticos para tomar nota de la receta original.

La receta elegida son estos vistosos pumpkin rolls o rollitos de calabaza. Un dulce rico, precioso y que cunde bastante, así que aprovechad cuando tengáis invitados para prepararlos.

INGREDIENTES: 

Para la masa:

500 gr de calabaza
75 gr de harina
2 huevos
1 cucharadita de canela
30 gr de azúcar

Para el relleno:

200 gr de queso crema
25 gr de mantequilla light
30 gr de azúcar
1 cucharadita de vainilla líquida




PREPARACIÓN:

Comenzamos troceando la calabaza y poniéndola a cocer en agua hirviendo hasta que esté tierna. La ponemos a escurrir mientras se enfría.

Una vez fría, la vamos a triturar junto a los huevos (la receta original lleva tres, pero yo solo puse dos) canela y  el azúcar. Usaremos una batidora eléctrica hasta que nos quede un puré espeso. Entonces agregamos la harina  y volvemos a triturar,

Precalentamos el horno a 180º. Ponemos papel vegetal en una bandeja y vertemos la masa. Aquí tengo que decir que usé la bandeja de horno y quedó una masa más fina. Si queréis que los rollitos tengan una masa más gruesa deberéis usar una bandeja más pequeña.

Horneamos unos 15 o 20 minutos y cuando saquemos del horno, esperamos que esté templado para, ayudándonos de un papel vegetal sacar de la bandeja y enrollar hasta que esté frío.

Este paso puede parecer complicado, pero no, solo hay que tener algo de maña para sacar la plancha de calabaza y enrollar con ayuda del papel.

Mientras esperamos que el rollo se enfríe, preparamos el relleno. En una fuente ponemos el queso, la mantequilla, el azúcar y la vainilla y mezclamos bien.

Desenrollamos nuestro rollo de calabaza y extendemos la crema. No pongáis por los bordes porque después los vamos a recortar para que quede más bonito y desperdiciaremos la crema.

Una vez untado el relleno, volvemos a enrollar y liamos en un plástico film y dejamos en la nevera unas horas. Lo vamos a consumir fresquito, ya veréis que rico queda.




Troceamos la calabaza y la ponemos a cocer.


Trituramos con los huevos, azúcar y canela.

Añadimos la harina y volvemos a batir.


Extendemos la masa en una bandeja, nivelamos para que quede por todos lados igual. Horneamos. Al sacarlo del horno, enrollamos con ayuda de papel vegetal.

Mientras se enfría el rollo, preparamos el relleno. Simplemente mezclar.

Nos va a quedar una crema espesa.

Una vez frío el rollo, desenrollamos cubrimos con la crema de queso y volvemos a enrollar. Lo guardamos en la nevera.

    Y tras unas horas en la nevera, cortamos los extremos que suelen estar mas feos y a disfrutar de esta delicia.


















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Gelatina de arándanos y yogur griego



 


    Hoy os traigo un postre muy sencillo y perfecto para cuidarse.


  Es una gelatina de arándanos light, baja en calorías y no por ello menos deliciosa. La he acompañado de una gelatina de yogur griego. Un postre suave y rico al que le hemos dado una presentación especial para ponerlo mas bonito.


Espero que os guste.

INGREDIENTES:

1 sobre de gelatina de arándanos light
3 yogures griegos natural azucarado (o si lo preferís, yogur  sin azúcar)
2 hojas de gelatina neutra

Para adornar:

100 gr de arándanos
100 gr de agua





PREPARACIÓN:

Vamos a preparar la gelatina según nos indique el fabricante. En este caso ponemos medio litro de agua a hervir y echamos el sobre de gelatina de arándanos. Removemos para que se diluya bien y a continuación echamos medio litro de agua fría.

Vamos a colocar los vasitos que usemos en un molde rígido de magdalenas, los pondremos inclinados (lo veréis mejor en las fotos) para que al echar la gelatina ocupe el espacio de manera diagonal.

Os recomiendo que pongais el molde con los vasitos vacíos en un plato grande ya que tendréis que moverlo a la nevera y os costará menos trabajo.

Dejamos en la nevera hasta que cuaje la gelatina, un par de horas mas o menos.

Ahora vamos con la gelatina de yogur, ponemos los tres yogures en un recipiente. Las hojas de gelatina neutra las habremos hidratado antes en agua unos minutos. Las escurrimos y calentamos en el microondas unos segundos hasta que se disuelva y se queden más o menos liquidas . Las añadimos a los yogures y removemos para mezclar. Rellenamos con esta mezcla, los vasitos que teníamos en la nevera con la gelatina de arándanos. Y volvemos a guardar en la nevera unas horas.

Aqui he de deciros que con los tres yogures me salieron unos 8 vasitos pero como tenía mucha gelatina de arándanos esperando en otros moldes, volví a hacer el proceso con otros tres yogures y otras dos hojas de gelatina neutra.

Con esto os quiero decir que la gelatina de arándanos sale más cantidad.

Yo he aprovechado y he hecho una especie de salsa de arándanos para acompañar, me ha quedado riquísima y la he usado para adornar, pero ya os digo que os va a servir para mas cosas, con unas tostadas, en helados, con yogur..

Ponemos los arándanos en un cazo con el agua y los cocemos a fuego suave hasta que veáis que se van deshaciendo. Entonces los aplastamos con un tenedor y dejamos que se consuma el agua.

Coláis la mezcla y os quedará una salsa riquísima y espesita. Y con los restos del colador, ¡no los tiréis! le añadís un par de cucharaditas de la salsa y os queda como una especie de compota. Con estas cantidades no sale mucho, pero el suficiente para acompañar a nuestro postre. Si os gusta la idea hacedlo con mas cantidad.



Esta es la gelatina que he usado, se encuentra con facilidad en los supermercados.
                                      

La disolvemos en agua hirviendo.

Y añadimos agua fria.

Colocamos los vasitos que vayamos a usar en un molde de magdalenas, se quedan así inclinados.

Echamos la gelatina. Poned el molde con los vasitos sobre un plato para poder moverlo con tranquilidad. Como salen mucha gelatina, he usado otros vasitos que tenía pero estos ya sin inclinación. A la nevera.
                                      

Ponemos los yogures griegos en una fuente.

Escurrimos la gelatina neutra, antes la habremos puesto en remojo unos minutos. La calentamos en el microondas unos segundos para que se diluyan.


La añadimos a los yogures y removemos bien.

Echamos la mezcla de yogur sobre la gelatina de arándanos. Aseguraros de que ya ha cuajado. A la nevera otra vez.

Ahora vamos con la salsa, ponemos los arándanos y el agua en un cazo y lo dejamos que hierva.

Cuando casi se hayan deshecho, los aplastamos con el tenedor.

Colamos la mezcla, a la izquierda la salsita de arándanos a la derecha los restos que nos sirven de "compota"


    Y servimos nuestra gelatina con un poquito de la salsa o de la compota, o sin nada, de igual manera está muy rica.


   Y si no queréis complicaros la vida con la presentación la podéis presentar así, mitad gelatina y mitad yogur.

 


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Solomillo a la moruna







 Este es un plato super sabroso que os va a encantar.


Es una carne que queda super tierna y con una salsa espesita y llena de sabor.


Yo lo he bautizado solomillo a la moruna por las especias e ingredientes que he usado, pero no son nada difíciles de conseguir. Al contrario, son de uso común en casi todas las cocinas, asi que no os preocupéis porque podréis prepararlo sin problemas. Aunque quizá el nombre no sea muy apropiado si tenemos en cuenta que en la cocina musulmana no se cocina cerdo jejeje. Da igual el nombre que le pongamos, es una delicia.

Para cocinarlo he usado la olla rápida, se tarda apenas 12 minutos desde que la vávula de la olla sube indicándonos que ha alcanzado la temperatura.

Ya os digo que esta receta seguro que os va a gustar, para una celebración, unas fiestas o para un día cualquiera en el que queráis comer como reyes jajaja

INGREDIENTES:

1 solomillo de cerdo de unos 600 gr
70 ml de aceite de oliva suave
1 cebolla pequeña y un puerro
3 tomates de pera
1 diente de ajo
1 zanahoria grande
1 vaso de vino blanco (unos 300 ml)
1 pastilla de caldo concentrado
1 cucharadita de especias morunas (yo usé Ras al hanout)
1 pellizco de sal
1 pellizco de pimienta
1 cucharadita de canela
1 cucharadita de comino molido
15 dátiles sin hueso
25 gr de pasas sin hueso
1 latita pequeña de aceitunas sin hueso
12 o 15 almendras crudas





PREPARACIÓN:


Comenzamos cortando el solomillo en medallones de un centímetro y medio de grosor. Los salpimentamos y marcamos en la olla con el aceite caliente. Hasta que se doren un poco.

Los reservamos aparte y en ese mismo aceite vamos a pochar la cebolla, el puerro, el tomate y el ajo muy picado. Y lo he picado en thermomix, tres minutos a velocidad 5. Si lo hacéis con un cuchillo dejad los trozos pequeñitos.

Cuando estén pochadas las verduras, añadimos el vino y dejamos que se evapore un poco el alcohol. Añadimos las especias, (comino, especias morunas, canela, sal y pimienta )la pastilla de caldo y los dátiles, pasas y aceitunas. 

Cocinamos unos minutos antes de agregar los medallones de solomilllo que teniamos reservados y la zanahoria en rodajas. Si vemos que hay poco caldo podemos agregar medio vaso de agua y medio vaso de vino más. Cerramos la tapa de la olla y la ponemos a fuego fuerte hasta que la válvula suba, entonces bajamos a fuego suave durante doce minutos.

Dejamos que se enfrie lo suficiente como para abrir la olla sin peligro. Mientras tanto, vamos a freir las almendras. 

Cuando podamos abrir la olla, agregamos las almendras y pinchamos la carne y la zanahoria. Si están tiernos apartamos del fuego. Si no, dejamos unos minutos más con la tapa quitada. Podemos triturar la salsa, para eso, sacamos la carne , aunque os aseguro que no es necesario. Queda una salsa espesa, con tropezones pero exquisita.

La servimos con puré de patatas, o patatas fritas o cous cous como hice yo.


Salpimentamos la carne que habremos cortado en medallones gruesos.


La doramos en aceite caliente en la misma olla donde los cocinaremos después.


Y los reservamos.

Picamos la cebolla, puerro, tomate y ajo. Yo lo hice con thermomix. Lo pochamos en el mismo aceite donde doramos la carne.


Cuando esté pochada la verdura, agregamos el vino blanco y dejamos que se evapore un poco el alcohol antes de agregar las especias, la pastilla de caldo, los dátiles, pasas y aceitunas.
                                    




Echamos los medallones de solomillo y la zanahoria en rodajas. Cerramos la olla y cocinamos.
                                      



Al acabar la cocción, comprobamos que todo está tierno y añadimos las almendras fritas previamente.


    Servimos con patatas, puré o cous cous como he hecho yo.














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